Expansión, 1 de junio de 2005
Aunque la decoración típica de la cerámica talaverana está
basada en el Renacimiento, en las monterías y en los motivos naturales, muchos
artesanos están reivindicando, desde hace años, una renovación de esta
artesanía "Los modelos tradicionales no están tan demandados como antes.
Ahora, los clientes piden piezas cada vez más prácticas, funcionales y con
menos adornos, para usar a diario", comenta Mónica García del Pino.
De
esta manera, los ceramistas quieren recuperar el valor práctico de esta
artesanía, como fue concebida en sus orígenes. "También se están
realizando estudios y ensayos con la finalidad de conseguir arcillas y barros
más resistentes, para que se puedan meter incluso en el lavavajillas",
explica Mónica
Desde el sector, se está reclamando una actualización de
este arte para adecuarse a los nuevos tiempos y necesidades de los clientes. Se
buscan otras fuentes de inspiración y no se descarta unir esta artesanía con el
arte más moderno. Además, muchos están ya introduciendo adornos cerámicos en vajillas
de formas cuadradas -como marcan las nuevas tendencias-, algo impensable hace
unos años. Como comenta García del Pino, "queremos beber de otras influencias
artísticas para no quedamos anclados en el pasado, pero sin perder nunca
nuestra esencia y el carácter artesanal que siempre ha caracterizado a este
oficio".
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